La seguridad vuelve a poner a impresoras y MFP bajo la lupa. Un estudio de Quocirca revela que el 67% de las organizaciones sufrió al menos un incidente de pérdida de datos relacionado con la impresión durante el último año, frente al 56% registrado en 2025.
Durante años, la seguridad de impresión fue tratada como una función adicional del equipo. Los últimos datos de Quocirca sugieren que debería empezar a verse de otra manera: como parte de la infraestructura de ciberseguridad de la empresa.
Según su Print Security Landscape 2026, realizado entre 400 responsables de IT de Estados Unidos, Reino Unido, Francia y Alemania, el 67% de las organizaciones sufrió al menos una pérdida de datos relacionada con la impresión durante el último año. En 2025 había sido el 56%. Más preocupante aún: el 43% reportó múltiples incidentes.
El impacto tampoco es menor. Quocirca estima que el costo promedio de una brecha relacionada con impresión supera actualmente £1 millón, frente a £820.000 un año atrás.
La impresora también es un endpoint
El problema adquiere otra dimensión con la creciente integración de impresoras y MFP a redes, nube, workflows e identidades digitales.
El 84% de los encuestados considera muy o extremadamente importante integrar las plataformas de gestión de identidad —como Active Directory o Azure AD— con el control de acceso a la infraestructura de impresión. Y el 87% considera importante que los fabricantes utilicen inteligencia artificial y machine learning para proteger los dispositivos.
También aparece un desafío conocido para muchos dealers: las flotas mixtas. El 64% de las empresas encuestadas opera actualmente equipos de diferentes fabricantes, frente al 59% en 2025, aumentando la complejidad de gestión y los posibles puntos vulnerables.
Una oportunidad para el canal
Para dealers y proveedores de MPS, estos números también sugieren un cambio en el argumento comercial.
Quocirca encontró que las organizaciones con estrategias de seguridad más maduras registran menos incidentes, mientras que los usuarios de servicios gestionados muestran niveles significativamente mayores de satisfacción con la seguridad de impresión.
La conclusión parece clara: vender seguridad ya no debería significar simplemente enumerar funciones del MFP. Implica integrar dispositivos, usuarios, documentos, identidades y workflows dentro de la estrategia general de ciberseguridad del cliente.
En un mercado donde diferenciarse solamente por velocidad, costo por página o calidad de impresión resulta cada vez más difícil, la seguridad puede convertirse en uno de los argumentos de mayor valor para el canal.


