Impresora de etiquetas Brother VC-500W, esta es nuestra experiencia de uso

Probamos la impresora de etiquetas Brother VC-500W. Un pequeño aparato de oficina capaz de crear etiquetas adhesivas a todo color. Así funciona.


¿Alguna vez te has preguntado cómo se crean muchas de las etiquetas de visita, códigos QR o etiquetas para colocar en diferentes objetos de oficina? No, no es peleándose con un documento Word y llenando el papel de celo. Hay impresoras especiales capaces de llevar a cabo este trabajo. Brother, que ya tiene solera en esto de las impresoras, también cuenta con una edición de bolsillo destinada a esta clase de formatos. Es la Brother VC-500W. Una impresora de etiquetas a todo color que hemos podido probar a fondo. Estas son nuestras impresiones.

BROTHER VC-500W – FICHA TÉCNICA

Tipo de producto
Impresora portátil de etiquetas
Dimensiones y peso
113 x 116 x 96 milímetros (0,66 kg)
Conexiones
Puerto microUSB y WiFi
Conexión al ordenador y a smartphones Android y iOS
Funciones destacadas
Impresión térmica directa (sin tinta)
Corte automático de las etiquetas
Tamaño de etiquetas
Ancho máximo de la cinta: 50 mm
Largo máximo de la etiqueta: 431,8 mm
Corte de papel: manual o automático
Largo de los rollos de adhesivo: 5 metros
Batería
No
Accesorios
Cintas disponibles: 9 mm, 12 mm, 19 mm, 25 mm, 50 mm de ancho
Fecha de lanzamiento
Precio
190 euros
Diseño compacto y cómodo
Una de las primeras cosas que nos ha llamado la atención de esta impresora de etiquetas es su tamaño. Y también su diseño. Y es que todo está recogido en una especie de cubo truncado en blanco y negro. Las líneas curvas y los acabados en plástico liso y textura gomosa no solo captan la atención, sino que resultan realmente estéticos. A nadie se le escapa que es un aparato de oficina. Es elegante y sencillo. Pero lo mejor es que resulta realmente práctico.

Y con ello nos referimos a su puerto trasero, donde se encajan las bobinas de papel. Olvídate de atranques y configuraciones complicadas a la hora de colocar el cartucho de papel. Solo hay que hacer click encajando la bobina por detrás. Un recipiente, el del papel, que sobresale de las líneas rectas del aparato de la impresora, pero que no rompe con su estética.

El montaje resulta igual de sencillo. Basta con conectar el cable de corriente en la base y encajarlo por el pie para que no moleste ni deje coja a la impresora. Todas las acciones se llevan a cabo a través del ordenador o del móvil, así que solo encontramos un par de botones. Uno para encender y apagar la máquina. Otro para cambiar entre las distintas conexiones WiFi. Y uno tercero para realizar el corte manual de las etiquetas. Y listo. La sencillez prima en esta Brother VC-500W, y eso es algo que celebramos quienes estamos acostumbrados a perder tiempo cambiando cartuchos de tinta, a luchar contra atascos de papel o a buscar un espacio en el escritorio para estos aparatos.
 

Móvil u ordenador, no importa
Otro de los puntos clave de este aparato es que se puede usar para imprimir vía WiFi. Eso supone no limitar el espacio, o llevar la impresora a cualquier lado de la oficina. Y lo que es mejor, crear las etiquetas en la comodidad del ordenador o directamente desde el móvil en cualquier momento y lugar. Eso sí, la vinculación por WiFi Direct se nos ha atragantado en ocasiones durante nuestras pruebas. Y es que hay que pulsar el botón de conexión del aparato y conectarse a la red que crea la impresora desde el móvil. Algo que no siempre sale bien a la primera, aunque funciona a la perfección en cuanto se ha creado el vínculo.

 
Si preferimos la vía rápida, podemos usar el cable USB-microUSB que llega en la caja para conectar la impresora de etiquetas Brother VC-500W al ordenador. De esta manera solo hay que dar la orden de imprimir. Eso sí, usando preferiblemente el programa de edición P-Touch Editor para que la gestión de documentos sea directa, compatible y sin problemas. Una herramienta que nos ayuda a crear las etiquetas en las proporciones y tamaño adecuadas para la impresora.

 
En nuestra experiencia hemos optado por usar la aplicación Color Label Editor a través de un móvil Android. Aunque hemos tenido algún problema a la hora de vincular la impresora y el teléfono, el proceso resulta sencillo. Como cualquier herramienta de edición.

La aplicación tiene un diseño que raya lo infantil, pero es cómoda para crear etiquetas sencillas, ya sea con fotos propias o con diseño preguardados. Ahora bien, por alguna razón la aplicación se ha cerrado en nuestro móvil en más de una ocasión. Lo bueno es que, cuando lo tienes listo, lo mandas a imprimir y listo. Aunque no estés al lado de la impresora.
 

Calidades de impresión
En este apartado tenemos sensaciones enfrentadas respecto a nuestras pruebas. Desde luego que la impresora de etiquetas Brother VC-500W cumple con su cometido, y es que refleja cualquier color sobre el papel de impresión. Ahora bien, hay situaciones y condiciones que deslucen la calidad de acabados. Por ejemplo, cuando usamos una fotografía en el papel de 25 mm de anchura. Aquí hemos visto que, al crear etiquetas con fotografías de alta resolución a través de la aplicación, el resultado no queda demasiado definido. Cuenta con una densidad de 313 píxeles por pulgadas, suficiente para representar cualquier imagen o elemento. Pero no podemos pedirle lo mismo que a una impresora de gran tamaño. Los colores y la definición de una foto reducida en tamaño representan a la original, pero con menos calidad.
 

Hay que decir que esta impresora usa tinta de tecnología térmica Zero Ink. Es decir, no requiere recambios. Tan solo hay que procurar limpiar los cabezales cada 30 impresiones (más o menos). Por tanto, no hay ningún tipo de proceso complicado o que nos haga mancharnos. Una gran comodidad que no repercute en la calidad de los colores.
 

Sin embargo, la experiencia es mucho más satisfactoria si usamos las imágenes, textos, patrones y colores que ya están en la aplicación. Hemos probado a imprimir formas y colores eligiendo elementos propios de la aplicación. Y en este caso hemos obtenido etiquetas con la misma imagen que veíamos en la pantalla del móvil. Aquí no hay errores ni problemas de ningún tipo. Los acabados son como se esperan y el resultado casa con lo deseado.
 

La velocidad de impresión es ágil, a 8 milímetros por segundo. Y lo bueno es que esta impresora Brother VC-500W cuenta con soporte para diferentes rollos de papel: de 9, 12, 19, 25 y 50 milímetros. Así que podemos imprimir desde etiquetas estrechas donde solo escribir el nombre del objeto, tarjetas de visita donde incluir logotipos, dibujos y otros elementos. Eso sí, con una longitud máxima de 431,8 milímetros.
 

Conclusiones
La impresora de etiquetas Brother VC-500W cumple con su cometido, y tiene aspectos muy positivos en su experiencia de uso. Lo primero a destacar es su diseño y tamaño, y lo sencillo a la hora de instalarla. Por no hablar de lo rápido que se pueden intercambiar sus rollos de papel adhesivo.

 
Además, la versatilidad que ofrece su conectividad WiFi hace que sea realmente cómoda al uso. Crear etiquetas desde el móvil es divertido y fácil, salvo cuando la aplicación decide forzar su propio cierre. Sin embargo, hemos podido crear diferentes diseños en apenas un par de minutos. Y la impresión no tarda demasiado como para perder el foco.

 
Tan solo cabe mencionar los pequeños fallos que empañan la experiencia o los acabados de las etiquetas. Elementos como fallos en la aplicación o el sistema de emparejamiento de la impresora mediante WiFi Direct, o el uso de fotos con demasiado detalle que no se refleja en las etiquetas. Pequeños detalles que marcarían la diferencia con una gran experiencia de uso, pero que tampoco echan por tierra la labor de esta compacta impresora de etiquetas.

 
Eso sí, su precio de 200 euros y aplicaciones prácticas lo enfocan directamente hacia el material de oficina, por lo que dudamos que un usuario medio se haga con ella. A menos que sea un fan de etiquetar todo con colorines.

Fuente: Tuexperto.com