Toshiba America Business Solutions se sumó a una creciente lista de importadores estadounidenses que impugnan judicialmente los aranceles impuestos bajo poderes de emergencia, argumentando que fueron aplicados sin respaldo legal y con un fuerte impacto económico para las empresas.
La demanda fue presentada a fines de diciembre de 2025 ante el United States Court of International Trade (CIT) contra el gobierno de Estados Unidos y la U.S. Customs and Border Protection (CBP). El eje del reclamo es la utilización de la International Emergency Economic Powers Act (IEEPA) como fundamento para imponer aranceles generalizados a las importaciones.
El cuestionamiento legal
La IEEPA es una ley de poderes extraordinarios que históricamente se ha utilizado para bloquear activos, imponer sanciones financieras o restringir transacciones durante emergencias nacionales. Según los demandantes, no otorga al presidente la facultad de imponer aranceles comerciales, una atribución que la Constitución de EE. UU. reserva al Congreso.
Este punto ya fue respaldado por fallos previos del propio Tribunal de Comercio Internacional y por la Corte de Apelaciones del Circuito Federal, que concluyeron que la IEEPA no autoriza la imposición de derechos aduaneros.
Impacto económico y riesgo de pérdida de reembolsos
Los aranceles cuestionados comenzaron a aplicarse en 2025 sobre importaciones provenientes de China, México, Canadá y otros socios comerciales, con tasas que en algunos casos superaron el 100 % del valor del producto. Estos cargos fueron liquidados automáticamente por la aduana estadounidense, elevando de manera significativa los costos de importación.
Uno de los puntos críticos del reclamo es el proceso de “liquidación”: una vez que la aduana declara definitivos los aranceles, el derecho a solicitar reembolsos puede perderse, salvo que exista una sentencia judicial favorable. Por este motivo, muchas empresas han presentado demandas preventivas para preservar sus derechos.
Un caso con alcance sectorial
La acción legal de Toshiba se inscribe en una ola de litigios iniciados por grandes importadores, entre ellos empresas del sector de impresión y tecnología como Katun, Sharp, Ricoh y otros actores industriales. El caso tiene especial relevancia para el mercado de equipos, insumos y consumibles, altamente dependiente del comercio internacional.
La Corte Suprema de Estados Unidos escuchó los argumentos en noviembre de 2025 y se espera una decisión definitiva en los próximos meses. El fallo podría sentar un precedente clave sobre los límites del poder ejecutivo en materia arancelaria y abrir la puerta a miles de millones de dólares en reembolsos potenciales.

