El A3 se achica. La pregunta es quién controla al cliente

Keypoint Intelligence proyecta una contracción anual del 5,6% para los MFP A3 de oficina hasta 2030. Es el dato que va a viajar. El más interesante es otro: mientras el hardware pierde terreno, el control del cliente empieza a moverse hacia otro lado del canal.

Durante décadas, el A3 fue mucho más que un formato de papel. Para buena parte del canal fue el centro de un modelo de negocio: equipos de mayor valor, contratos de varios años, servicio técnico, consumibles y un flujo relativamente previsible de páginas.

Ese modelo no desaparece, pero está bajo presión.

Keypoint Intelligence proyecta que la demanda de MFP A3 en oficinas se contraerá un 5,6% anual hasta 2030. No significa su desaparición: seguirá dominando donde sean necesarios formatos 11 × 17 pulgadas —aproximadamente A3— y altos volúmenes. Pero la firma utiliza incluso la expresión “A3 killers” para determinados A4 avanzados capaces de asumir aplicaciones tradicionalmente atendidas por equipos A3.


Cuando un A4 empieza a ser suficiente
Menos personas trabajando permanentemente en las oficinas y menores volúmenes de impresión reducen la necesidad de grandes equipos centrales. Al mismo tiempo, los A4 son cada vez más rápidos y capaces, con funciones avanzadas de escaneo y terminación antes más asociadas al A3.

Keypoint advierte que, para algunos compradores de IT, el menor costo por página del A3 puede no compensar su mayor inversión inicial. Durante años, esa ecuación fue una herramienta comercial fundamental para justificar equipos más robustos. Con menos volumen, empieza a perder fuerza.

Pero hay algo más importante que la competencia A3 versus A4.

¿Quién controla al cliente?
Keypoint estima que la industria de document imaging generó aproximadamente US$18.000 millones en hardware, suministros, software y servicios durante 2025, de los cuales los office equipment dealers captaron el 43%.

Para 2029 proyecta un mercado de unos US$17.000 millones, con la participación de esos dealers cayendo al 40%. En sentido contrario, los resellers de IT pasarían de representar aproximadamente el 12% al 30% de los ingresos.

Si aplicamos esas participaciones a los ingresos totales proyectados por Keypoint, los dealers tradicionales pasarían de unos US$7.740 millones a US$6.800 millones —una caída aproximada del 12%— mientras los resellers de IT avanzarían de unos US$2.160 millones a US$5.100 millones, más que duplicándose dentro de un mercado que, en total, se achica.

Ahí aparece una amenaza posiblemente mayor que la caída del A3.

Para un proveedor de IT, una impresora o MFP puede ser simplemente otro dispositivo conectado a la red dentro de un contrato más amplio de servicios administrados. El dealer tradicional ya no compite solamente contra otro dealer.

Compite por quién administra la infraestructura tecnológica del cliente.

El negocio que crece al lado
La transformación también abre oportunidades. Keypoint proyecta que las soluciones avanzadas de Intelligent Document Processing (IDP) e Intelligent Document Automation (IDA) comercializadas a través de la industria de document imaging crecerán a una tasa compuesta anual del 12% hasta 2029.

Es un negocio relacionado con algo que los dealers conocen desde hace años: documentos, captura, digitalización y workflows. Solo que el valor se desplaza desde producir una página hacia entender la información de un documento, procesarla e integrarla automáticamente a los procesos de una empresa.

Una MFP puede dejar de ser solamente donde termina un documento para convertirse también en uno de los puntos donde comienza un workflow digital.

Una ventaja que el canal ya tiene
Los dealers latinoamericanos no empiezan desde cero. Conocen la infraestructura documental de sus clientes: saben dónde se imprime, qué se escanea, qué departamentos concentran volumen y, en muchos casos, llevan años dentro de esas empresas instalando equipos y resolviendo problemas.

La pregunta es cuánto de ese conocimiento están convirtiendo en nuevos servicios.

No necesitan necesariamente transformarse en empresas de IT ni abandonar un negocio de impresión que todavía genera ingresos recurrentes. Pero defender exclusivamente el modelo histórico puede resultar cada vez más difícil si disminuyen las páginas, el A4 resuelve más aplicaciones y los proveedores de IT avanzan sobre la relación con el cliente.

El A3 puede no ser el verdadero problema
La semana pasada analizábamos una señal significativa de Xerox: la compañía reconoció que no está construyendo sus planes bajo la expectativa de que el A3 mid-range de oficina vuelva a recuperarse.

Keypoint agrega una perspectiva más amplia. Sus datos no demuestran que todos los mercados evolucionarán igual ni constituyen una proyección específica para Latinoamérica, pero refuerzan una tendencia que merece atención.

Quizás la discusión equivocada sea cuánto mercado le quitará el A4 al A3.

La pregunta más importante es otra: si una parte del valor deja de estar en colocar el equipo y producir páginas, ¿quién capturará el que se está trasladando hacia los workflows, los datos y los servicios?

Ese negocio no necesariamente desaparece.

Puede estar cambiando de lugar.

Fuente: Keypoint Intelligence, The OE Channel Migration: From Hardware Transactions to Digital Transformation, CompleteView Integrated Forecast, Voice of the Channel Study y Document Solutions Forecast.