La próxima batalla comercial podría estar en la cadena de suministro La administración estadounidense propuso la aplicación de nuevos aranceles de hasta 12,5% sobre importaciones provenientes de países que, según el gobierno de Estados Unidos, no cuentan con mecanismos efectivos para impedir el ingreso de productos fabricados mediante trabajo forzado. La próxima batalla comercial podría no estar en el precio, sino en la capacidad de demostrar cómo y dónde fue fabricado un producto La medida fue anunciada por la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos (USTR) como parte de una serie de investigaciones iniciadas bajo la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974. Según el organismo, se analizaron 60 economías y se concluyó que muchas de ellas no aplican ni hacen cumplir adecuadamente prohibiciones sobre bienes producidos bajo condiciones de trabajo forzado. Por el momento no se trata de una medida definitiva. La propuesta se encuentra en etapa de consulta pública y audiencias...
