El mercado de impresión está cambiando, pero los dealers tienen un activo difícil de reemplazar: años de relación con sus clientes. La oportunidad de crecimiento ya no pasa solo por vender más equipos, sino por ampliar los problemas que son capaces de resolver. Durante décadas, buena parte del canal latinoamericano construyó su negocio alrededor de un modelo bastante definido: venta de impresoras y multifuncionales, consumibles, servicio técnico y, más recientemente, contratos de costo por página y MPS. Ese modelo no desapareció. Los servicios administrados de impresión siguen teniendo un peso importante en la región. Lo que está cambiando son los límites del negocio. La digitalización de los procesos, el trabajo híbrido, la automatización y una mayor participación de IT en prácticamente todas las áreas de las empresas están generando nuevas necesidades. Y ahí el dealer de impresión tiene una ventaja que muchas veces subestima. El verdadero activo no es el catálogo Un dealer establecid...
