Mientras la división de PCs impulsa el crecimiento de ingresos, el negocio de impresión (aunque en retroceso) sigue siendo el verdadero sostén de la rentabilidad de HP.
En el primer trimestre fiscal de 2026, HP Inc. reportó ingresos netos de USD 14,4 mil millones, un aumento interanual del 6,9 %, impulsado por el fuerte desempeño de su división de computadoras personales. Sin embargo, detrás del crecimiento aparece una dinámica más compleja: la impresión continúa retrocediendo en volumen, aunque sigue siendo el principal generador de rentabilidad de la compañía.
Gran parte del avance provino de la división de Personal Systems, que registró aproximadamente USD 10,3 mil millones en ingresos, con un crecimiento interanual superior al 11 %. El incremento estuvo apoyado tanto en la demanda de PCs tradicionales como en el impulso comercial de los llamados AI PCs, tanto en el segmento de consumo como corporativo.
El segmento de impresión, en cambio, mostró una disminución en ingresos hasta los USD 4,2 mil millones, lo que representa una caída del 2 % respecto al año anterior. Las unidades de hardware descendieron 6 %, con una baja más marcada en impresión de consumo, mientras que el negocio comercial también registró contracción. La tendencia confirma la presión estructural que enfrenta el mercado tradicional de impresión.
Sin embargo, el dato más relevante no es la caída del 2 %, sino el margen. La división de impresión registró un margen operativo del 18,3 %, frente al 5 % de Personal Systems. Esto significa que, aunque los PCs impulsan el crecimiento en facturación, es la impresión la que continúa sosteniendo la rentabilidad del grupo. La ecuación es clara: menor crecimiento en volumen, pero mucha más rentabilidad por dólar vendido.
A pesar de superar las proyecciones de ingresos y de beneficio por acción ajustado (USD 0,81), el mercado reaccionó con cautela y las acciones cayeron en la negociación fuera de horario. Los inversores pusieron el foco en una guía anual que, aunque se mantiene entre USD 2,90 y USD 3,20 por acción, se proyecta hacia el extremo inferior del rango, en un contexto de mayores costos de memoria y regulaciones comerciales en Estados Unidos.
El contraste es evidente. HP logra expandir sus ingresos gracias al dinamismo del negocio de PCs y al ciclo tecnológico vinculado a la inteligencia artificial. Pero sigue dependiendo de un negocio de impresión que no crece en volumen, aunque continúa financiando buena parte de la rentabilidad corporativa. La pregunta de fondo no es si impresión cae, sino cuánto tiempo podrá sostenerse este equilibrio si la contracción estructural del mercado persiste.

