En las últimas semanas, la industria de impresión y equipos multifunción (MFP) enfrenta un desafío creciente: una escasez de chips de memoria que afecta la producción, los precios y la disponibilidad de nuevos modelos. Los chips de memoria DRAM y NAND, componentes esenciales para el funcionamiento de impresoras modernas y sistemas conectados en red, se han vuelto un recurso limitado y cada vez más caro.
Qué está pasando con las memorias
El problema no es solo de disponibilidad: la mayor parte de la producción mundial de memoria se está destinando a infraestructura de inteligencia artificial y centros de datos, dejando menos capacidad para equipos electrónicos tradicionales. Esto ha provocado:
• Precios al alza: La memoria representa una proporción creciente del costo total de los equipos, y los aumentos se trasladan a los precios finales de impresoras y MFP.
• Retrasos en producción: Los fabricantes enfrentan dificultades para cumplir con plazos de entrega y reposición de modelos nuevos o repuestos.
• Contratos más restrictivos: Las empresas proveedoras de memoria priorizan grandes contratos y pagos anticipados, limitando la disponibilidad para otros compradores.
Impactos en la industria de impresión
Las consecuencias son tangibles para empresas y usuarios:
• Equipos más caros y menos disponibilidad: Las empresas que necesitan actualizar sus flotas de impresoras o MFP podrían enfrentar precios más altos y tiempos de entrega extendidos.
• Ciclos de vida prolongados: La dificultad para conseguir memoria de reemplazo puede hacer que los equipos existentes permanezcan en operación más tiempo, retrasando la renovación tecnológica.
• Presión sobre los márgenes de fabricantes y distribuidores: Los aumentos de costos y la escasez de componentes generan un entorno más complejo para planificar producción y ventas.
Un fenómeno impulsado por la tecnología
La raíz del problema es la explosión de demanda de memoria para inteligencia artificial y otros sistemas de alto rendimiento, que absorben gran parte de la capacidad de producción global. Esta tendencia estructural sugiere que la escasez de memoria y su impacto sobre la industria de impresión y MFP continuará afectando a fabricantes y usuarios durante varios años.

