IDC: el mercado de PCs crece… pero bajo presión y con señales de alerta para 2026

El mercado global de PCs volvió a mostrar números positivos en el arranque del año, aunque el trasfondo del reporte deja más dudas que certezas. Según International Data Corporation, los envíos crecieron en el primer trimestre de 2026, pero el impulso no responde a una recuperación sólida de la demanda sino a factores coyunturales que podrían no sostenerse en el corto plazo.

De acuerdo con el informe del Worldwide Quarterly Personal Computing Device Tracker, IDC estima que los envíos alcanzaron aproximadamente 65,6 millones de unidades, con un crecimiento interanual del 2,5%. A primera vista, el dato confirma una continuidad en la recuperación iniciada en 2025. Sin embargo, el propio análisis de la consultora introduce un matiz clave: el crecimiento está condicionado por tensiones en la cadena de suministro y por decisiones anticipadas de compra.

Supply chain y memoria: el verdadero campo de batalla

Uno de los ejes centrales del reporte es el impacto de la disponibilidad de componentes críticos, especialmente memoria. IDC advierte que durante 2026 la competencia entre fabricantes estará marcada por la capacidad de asegurar suministro, en un contexto donde la demanda vinculada a inteligencia artificial está absorbiendo gran parte de la producción de DRAM y NAND. Esto introduce un factor de presión directa sobre costos y márgenes en el negocio de PCs.

En paralelo, parte del crecimiento observado responde a compras adelantadas ante la expectativa de subas de precios, así como al ciclo de renovación impulsado por el fin del soporte de Windows 10. Es decir, más que una expansión estructural del mercado, lo que se observa es un adelantamiento de demanda que podría traducirse en una desaceleración en los próximos trimestres.

Un 2026 de reconfiguración y mayor competencia

IDC es explícita en este punto: 2026 será un año de reconfiguración del market share entre fabricantes, donde la fortaleza de la cadena de suministro será tan determinante como la propuesta de producto. Esto abre un escenario de mayor competencia entre los principales OEMs, pero también de mayor volatilidad en los resultados.

La lectura de fondo es clara. El mercado muestra señales de estabilidad después de la caída de años anteriores, pero todavía no logra consolidar un crecimiento genuino. La combinación de presión en costos, disponibilidad limitada de componentes y demanda anticipada configura un entorno frágil, donde los próximos trimestres serán clave para validar si esta recuperación puede sostenerse o si se trata simplemente de un rebote técnico.