Un análisis del canal salud en América Latina, con soluciones de inkjet empresarial y etiquetado de G&G/Ninestar Image Tech
La digitalización de la salud no está eliminando todas las páginas. Hospitales, laboratorios y farmacias necesitan cada vez más conectar información digital con pacientes, muestras, medicamentos y documentos físicos. Y eso abre nuevas oportunidades para el inkjet y el etiquetado.
Durante años, digitalización fue casi sinónimo de imprimir menos. En el sector salud, sin embargo, está ocurriendo algo más complejo: cuanto más digital y trazable se vuelve una operación, más importante resulta que la información que pasa al mundo físico sea correctamente impresa, identificada y legible.
Un paciente, una muestra o un medicamento pueden estar perfectamente registrados dentro de un sistema. Pero en algún momento esa información debe acompañar físicamente a una persona, un tubo, un envase o un documento.
Y ahí vuelve a aparecer la impresión.
América Latina avanza hacia una mayor trazabilidad
Los países de la región avanzan a diferentes velocidades y con modelos regulatorios distintos, pero la dirección es clara.
Argentina cuenta desde 2011 con un Sistema Nacional de Trazabilidad de Medicamentos (Disposición ANMAT 3683/2011) que permite identificar individualmente determinadas especialidades medicinales y seguirlas a través de los distintos eslabones de la cadena, con Data Matrix como soporte para lote, vencimiento, GTIN y número de serie. En 2025, ANMAT actualizó el alcance del sistema mediante la Disposición 6223/2025, que amplió y precisó los criterios de inclusión y exclusión de ingredientes farmacéuticos activos alcanzados por la trazabilidad.
Brasil desarrolló su propio Sistema Nacional de Controle de Medicamentos (SNCM), creado por la Ley 11.903/2009 y regulado en detalle por la RDC 319/2019 de ANVISA, concebido para acompañar los medicamentos a lo largo de la cadena y permitir la captura, almacenamiento y transmisión electrónica de información. En su desarrollo participaron fabricantes, distribuidores, farmacias y también hospitales.
México avanza por una vía distinta, y ahí está el matiz interesante. COFEPRIS regula el contenido del etiquetado farmacéutico a través de la NOM-072-SSA1-2012 —fórmula, dosis, vía de administración, lote, caducidad, advertencias—, pero el país no cuenta todavía con un mandato nacional de serialización y trazabilidad comparable al Sistema Nacional de Trazabilidad argentino o al SNCM brasileño. La región no avanza de manera pareja, y esa asimetría también es una señal para leer el mercado.
No son sistemas idénticos ni deberían presentarse como tales. Pero responden a una tendencia común: aumentar la capacidad de relacionar aquello que circula físicamente con la información almacenada en los sistemas.
Y para el mercado de impresión, eso tiene consecuencias.
Cuatro lugares donde imprimir ya no es solamente una tarea administrativa
n una institución sanitaria, imprimir hace tiempo dejó de significar únicamente producir facturas, formularios o recetas.
Identificación de pacientes. La correcta vinculación entre una persona y su información clínica es uno de los procesos fundamentales dentro de un hospital. Pulseras, etiquetas, códigos y documentación forman parte de diferentes sistemas de identificación.
Laboratorios y muestras. Tubos, recipientes y otros elementos necesitan mantener su identificación durante las distintas etapas del proceso. Dependiendo de la aplicación, una etiqueta puede estar expuesta a humedad, bajas temperaturas, productos químicos o manipulación frecuente.
Farmacia hospitalaria. Recepción, almacenamiento, preparación, fraccionamiento y dispensación generan distintos puntos donde medicamentos e información deben permanecer correctamente relacionados.
Cadena de custodia. Medicamentos controlados, productos médicos y otros insumos críticos requieren identificar correctamente aquello que circula y registrar sus movimientos.
No todas estas necesidades se resuelven con la misma tecnología. Y esa diferencia puede ser precisamente una oportunidad para el canal.
Documentos por un lado, identificación por otro
A pesar del avance de los sistemas digitales, hospitales y clínicas continúan generando grandes cantidades de documentos: órdenes médicas, informes, resultados, recetas, consentimientos, formularios y documentación administrativa.
Es en este terreno donde el inkjet empresarial viene buscando ampliar su participación.
Epson, por ejemplo, posiciona su familia WorkForce Pro también para entornos de salud. Las bolsas de tinta de alta capacidad y su tecnología PrecisionCore Heat-Free forman parte de una propuesta orientada a reducir intervenciones sobre los equipos, consumo energético y costos operativos.
En instituciones con altos volúmenes, continuidad de operación y múltiples puntos de impresión, estos factores pueden adquirir especial relevancia.
Pero existe otra necesidad diferente: la identificación mediante etiquetas.
Aquí la conversación deja de centrarse solamente en páginas por minuto o costo por página. Entran en juego la legibilidad de códigos, los materiales utilizados, el adhesivo, la resistencia y las condiciones ambientales a las que estará sometida la etiqueta.
Para un dealer tradicional, una misma institución puede entonces contener dos negocios diferentes: impresión documental e identificación.
El aftermarket empieza a mirar este vertical
La expansión de estas plataformas también está generando oportunidades para los fabricantes de consumibles compatibles.
G&G ha desarrollado un portfolio para distintas plataformas Epson que cubre precisamente estos dos espacios.
Para la impresión documental empresarial, la compañía ofrece bolsas de tinta compatibles T11 para equipos Epson WorkForce Pro WF-C5310, WF-C5390, WF-C5810 y WF-C5890 comercializados en América Latina. Según G&G, las referencias alcanzan rendimientos de hasta 10.000 páginas en negro y 5.000 páginas en determinadas referencias color, utilizando tinta EverBrite de secado rápido y diseñada para mantener un desempeño consistente sobre diferentes tipos de papel.
Para entornos de mayor volumen, G&G también dispone para América Latina de bolsas T13 destinadas a las WorkForce Pro EM-C8100 y EM-C8101. La familia incluye referencias de 20.000 páginas y opciones de alta capacidad que alcanzan hasta 86.000 páginas en negro y 50.000 en color. La compañía utiliza tinta pigmentada EverBrite y señala que las bolsas pasan por un proceso de nanofiltración de cuatro etapas para mantener fluidez y consistencia.
La formulación Premium EverBrite Office agrega otra característica interesante para determinadas aplicaciones documentales. A diferencia de sistemas que combinan negro pigmentado con colores dye, G&G utiliza pigmentos en los cuatro colores y destaca entre sus características el rápido secado, resistencia al agua y a la decoloración y compatibilidad con diferentes tipos de papel.
No significa que estas tintas sean, por sí mismas, una “solución médica”. Pero son características que pueden resultar relevantes en documentos sometidos a manipulación frecuente y en entornos donde consistencia y disponibilidad tienen mayor importancia que en una oficina convencional.
De la página a la etiqueta
La conexión con salud resulta todavía más directa en el portfolio de etiquetado.
G&G ofrece cartuchos pigmentados compatibles SJIC22P para la Epson ColorWorks C3500, una plataforma destinada a producción de etiquetas color bajo demanda.
En su propia documentación, la compañía incluye explícitamente a los proveedores de salud entre los sectores que demandan soluciones de etiquetado bajo demanda y destaca las aplicaciones farmacéuticas entre los escenarios de utilización.
Para etiquetas farmacéuticas y químicas, G&G señala que su tinta está diseñada para mantener claramente visibles advertencias e información del producto incluso frente a condiciones de humedad, refrigeración o exposición al alcohol.
Aquí aparece un punto importante: no alcanza con elegir una impresora o un cartucho. La tinta, el material de la etiqueta, el adhesivo, las condiciones ambientales y los requisitos concretos de cada aplicación deben evaluarse como un sistema.
En salud, una etiqueta mal resuelta puede costar mucho más que el ahorro conseguido en el consumible.
El argumento no debería ser solamente precio
Ese puede ser uno de los principales desafíos para el aftermarket si quiere desarrollar este vertical.
Durante años, buena parte del negocio compatible construyó su propuesta alrededor del ahorro frente al consumible OEM. En salud, ese argumento por sí solo resulta insuficiente.
Cuando detrás de una impresión hay una muestra, un medicamento o un proceso que no debería detenerse, barato mal resuelto puede salir muy caro.
La oportunidad está en ofrecer una combinación de continuidad operativa, calidad consistente y costo sostenible.
Y eso cambia también la conversación del dealer con su cliente.
En lugar de preguntar solamente cuántas impresoras tiene un hospital y cuántas páginas produce cada mes, puede ser más interesante preguntar qué procesos necesitan imprimir o identificar información dentro de esa institución.
Administración puede necesitar documentos. Laboratorio, etiquetas. Farmacia, identificación y trazabilidad. Internación, documentación asociada al paciente.
Visto de esta manera, una institución sanitaria deja de ser simplemente una flota de impresoras para convertirse en un conjunto de procesos donde pueden convivir equipos, consumibles, etiquetas, software y servicio.
La digitalización no necesariamente elimina esa oportunidad. En algunos casos, la vuelve más crítica.
Porque la identificación y la trazabilidad no terminan en el software. Terminan cuando la información digital se conecta correctamente con un paciente, una muestra, un medicamento o un documento físico.
Y en muchos de esos puntos, todavía hay algo que imprimir.
Soluciones G&G mencionadas en esta nota
T11. Bolsas de tinta compatibles para Epson WorkForce Pro WF-C5310 / WF-C5390 / WF-C5810 / WF-C5890 (LatAm) — más información
T13. Bolsas de tinta compatibles de alto volumen para WorkForce Pro EM-C8100 / EM-C8101 — Consultar a G&G
Premium EverBrite Office. Tinta pigmentada 4 colores para impresión documental empresarial — más información
SJIC22P. Cartuchos pigmentados compatibles para Epson ColorWorks C3500, etiquetado bajo demanda — Consultar a G&G
Para obtener más información envía un correo electrónico a info@ggimage.com o visita https://www.ggimage.com/
Fuentes regulatorias: Disposiciones ANMAT 3683/2011 y 6223/2025 (Argentina); Ley 11.903/2009 y RDC 319/2019, ANVISA (Brasil); NOM-072-SSA1-2012, Diario Oficial de la Federación (México).



