157, 179, 181… ¿cuántas impresoras tiene realmente HP?

Por Gustavo Molinatti

Contar las impresoras que ofrece HP parece sencillo. No lo es. Y entender qué hay detrás ayuda a explicar por qué los catálogos siguen creciendo mientras el mercado imprime cada vez menos.

¿Más modelos significan más opciones? La amplitud de los portfolios también puede convertirse en un problema para quienes deben elegir y vender el equipo correcto.

Días atrás leía una nota en Wirth Consulting que se preguntaba si HP realmente tenía 157 modelos de impresoras. Más que la cifra en sí, la pregunta me quedó dando vueltas: ¿cómo puede una industria que lleva años hablando de menores volúmenes de impresión y consolidación de flotas seguir ofreciendo semejante cantidad de modelos?

Decidí entonces mirar los catálogos actuales de algunos fabricantes. Y rápidamente apareció otro problema: contar impresoras resulta bastante más difícil de lo que parece.

HP: ni siquiera los números del catálogo cierran exactamente
Al momento de realizar esta revisión, la tienda estadounidense de HP mostraba 181 resultados dentro de su catálogo de impresoras.

Pero eso no significa que HP tenga 181 modelos diferentes.

Al aplicar los filtros disponibles en el propio sitio aparecen 103 equipos clasificados como Laser, 36 InkJet, 23 Large Format y 15 scanners. Esas categorías suman 177 resultados, no 181.

Es decir, hay cuatro resultados que no quedan explicados por ese desglose, al menos utilizando los filtros visibles del catálogo. Y el número puede variar: en otra consulta realizada sobre la misma página aparecieron 179 resultados, mientras las categorías tampoco coincidían exactamente con el total.

Lejos de ser un detalle menor, la inconsistencia ayuda a explicar el problema: ni siquiera contar los resultados de la tienda oficial permite determinar con precisión cuántos modelos de impresoras ofrece HP.

Además, dentro de esas cifras conviven categorías diferentes y múltiples configuraciones comerciales.


Una plataforma puede convertirse en varios modelos
Las HP OfficeJet Pro 9125e y 9135e son un buen ejemplo.

Comparten buena parte de su arquitectura y posicionamiento, pero se comercializan como modelos diferentes y con prestaciones distintas. La OfficeJet Pro 9125e imprime hasta 22 ppm en negro y 18 ppm en color, incorpora una pantalla táctil de 2,7 pulgadas y una bandeja de entrada de 250 hojas.

La 9135e eleva la velocidad hasta 25 ppm en negro y 20 ppm en color, incorpora una pantalla de 4,3 pulgadas y aumenta la capacidad de papel hasta 500 hojas mediante dos bandejas.

Es decir, una arquitectura tecnológica puede desplegarse comercialmente en diferentes configuraciones según velocidad, capacidad, funciones o segmento objetivo.

Cuando ese criterio se replica en decenas de familias, el número de referencias crece rápidamente.


Elegir una impresora parece sencillo, hasta que se entra en un catálogo donde familias, modelos y configuraciones multiplican las opciones.

Xerox muestra el problema inverso
La comparación entre fabricantes tampoco es directa.

La tienda estadounidense de Xerox muestra actualmente 30 productos de oficina, divididos entre equipos color y monocromo.

Pero Xerox utiliza otro criterio para organizar su portfolio.

La VersaLink B7125/B7130/B7135, por ejemplo, aparece agrupada como un único producto, aunque comprende tres versiones con velocidades de 25, 30 y 35 ppm.

Por lo tanto, comparar directamente la cantidad de resultados que muestran HP y Xerox llevaría a una conclusión engañosa: los fabricantes no necesariamente están contando lo mismo.


Canon también construye familias
La estrategia puede observarse también en Canon.

En junio, Canon USA amplió su plataforma imageFORCE con las nuevas series A3 C3100 y 4100.

La imageFORCE 4100 Series reúne tres modelos - 4145, 4135 y 4125 - con velocidades de 45, 35 y 25 ppm respectivamente. La C3100 Series, por su parte, incluye cuatro versiones con diferentes velocidades - C3150, C3135, C3130 y C3126 - con velocidades de 50, 35, 30 y 26 ppm).

Una misma arquitectura permite así cubrir distintos niveles de productividad y posicionamiento comercial sin desarrollar necesariamente una plataforma completamente nueva para cada producto.


Entonces, ¿por qué tantos modelos?
Porque el mercado de impresión puede estar contrayéndose en volumen sin hacerlo necesariamente en diversidad de necesidades.

Los fabricantes pueden utilizar plataformas comunes y segmentarlas mediante velocidad, color o monocromo, impresión o multifunción, capacidad de papel, ADF, finishing, conectividad, seguridad y software.

A eso se agregan diferencias regionales, versiones destinadas a determinados canales y distintos SKUs comerciales.

El resultado es una paradoja interesante: pueden existir muchas menos plataformas tecnológicas de las que sugiere un catálogo, pero muchas más referencias comerciales.

El verdadero problema para el canal
Para dealers y resellers, esta distinción importa.

Un portfolio amplio permite cubrir más segmentos y defender distintos puntos de precio. Pero también agrega complejidad: más modelos para conocer y comparar, más códigos de producto, más consumibles y repuestos y una propuesta potencialmente más difícil de explicar al cliente.

Después de recorrer estos catálogos, quizás la pregunta ya no sea si HP tiene 157, 179 o 181 impresoras.

De hecho, que resulte tan difícil establecer el número ya dice bastante.

En una industria que busca simplificar flotas, reducir costos y hacer más eficiente la infraestructura de impresión, quizás el próximo desafío no sea ofrecer más modelos, sino hacer mucho más sencillo elegir el correcto.