Mirando hacia atrás para mirar hacia adelante


Por Steve Weedon 

Tal vez  sea un rasgo de humanismo lo que nos motiva a fin de cada año a parar de alguna manera y reflexionar, reunir nuestros pensamientos, energía y determinación que discurren hacia el nuevo año con renovado optimismo por lo que nos pueda entregar, quedando solo un poco decepcionados por el resultado de los últimos doce meses transcurridos. En verdad, un año es un espacio de tiempo tan corto que la repercusión de simples eventos sobre nuestra industria, acontecidos durante el año, probablemente no repercutieron lo suficiente para causar algún efecto significativo aún. Mirar atrás en doce meses de historia no es un trabajo agotador ya que internet revela todo; pero lo que podemos pronosticar para el próximo año requiere de una bola de cristal y un montón de suposiciones que normalmente terminan lejos de lo pensado, porque somos o demasiado optimistas o demasiado pesimistas.

Por predicciones pasadas, no deberíamos estar existiendo. Nostradamus (1503-1566) predijo que el fin del mundo llegaría el 21 de diciembre de 2012. O al menos es cómo algunos historiadores y seguidores interpretaron su libro “Las Profecías”, publicado en 1555 (que por cierto nunca ha dejado de imprimirse). Tal es la importancia que concedemos a alguien que dice: “yo sé lo que depara el futuro”. Nostradamus, ¿tomó equivocada la fecha del fin del mundo? ¿o fueron sus seguidores los que se equivocaron? Él, sin embargo, predijo el gran incendio de Londres en 1666 que destruyó el 75% de la ciudad y asombrosamente, también predijo la horripilante muerte de Enrique II de Francia en 1559 en un torneo, cuando fue gravemente herido a través de la visera de su casco por la lanza de su oponente, el Conde de Montgomery. Las astillas penetraron en su ojo y en el cerebro, causando una muerte agonizante diez días más tarde. Al parecer, Nostradamus trató de advertir al Rey de una muerte inminente pero el Rey no quiso escucharlo. Me pregunto si el panadero de Pudding Lane de Londres escuchó alguna vez acerca de la profecía hecha 100 años antes acerca del gran incendio de Londres y si él fue advertido como el Rey, ¿se habría tomado el día libre y salvado el 75% de Londres, o tal vez sólo habría sido un poco más cuidadoso ese día? Por supuesto, podría haber oído acerca de ello y decidido que era todo una mentira, lo mismo que hicimos la mayoría de nosotros el 21 de diciembre de 2012. Hasta que los hechos demuestren lo contrario, siempre tendrán razón los escépticos

2013 trajo consigo algunos acontecimientos significativos, como la Orden General de Exclusión (GEO) en los Estados Unidos emitida por el ITC a favor de Canon, sobre las patentes de engranajes retorcidos. El golpe sobre los acontecimientos que siguieron al  GEO debería haber sido significativo, ya que todos presumimos que el GEO era algo obligatorio. Sin embargo, cierta información recibida recientemente sugiere que no ha cambiado mucho la situación ya que todavía están entrando productos en los Estados Unidos sin obstáculos. También muchos creyeron que siguiendo el éxito de la demanda en los Estados Unidos, Canon buscaría una acción similar en Europa, pero aún nada pasó al respecto.

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