Ricoh ya opera con un LLM propio de 70.000 millones de parámetros. El canal de impresión tiene que entender qué significa eso — y qué no.
Durante décadas, la fotocopiadora fue el electrodoméstico más aburrido de la oficina. Copiaba. Imprimía. Escaneaba. Y nada más.
Hoy ese relato está cambiando — y la velocidad del cambio importa más que el cambio en sí.
Los fabricantes de equipos multifunción llevan años prometiendo "inteligencia" en sus paneles. Pero hay una diferencia real entre un MFP con OCR avanzado y un MFP que procesa documentos usando modelos de lenguaje de gran escala. La primera es evolución. La segunda es otra cosa.
El caso que no es marketing
En marzo de 2023, Ricoh desarrolló su propio modelo de lenguaje (LLM). No lo compró, no lo licenció: lo construyó. El modelo tiene 70.000 millones de parámetros, soporta japonés, inglés y chino, y puede ejecutarse de manera segura en instalaciones locales (on-premises) sin depender de la nube — lo que resuelve el problema más sensible para clientes corporativos: la privacidad de los documentos.
En octubre de 2025, Ricoh formalizó la plataforma RICOH Intelligent Automation: un SaaS global que automatiza la extracción e interpretación de información desde documentos de negocio y la conecta con sistemas corporativos. No es un accesorio del MFP. Es la capa de inteligencia que lo envuelve.
El Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón seleccionó a Ricoh dos veces para su programa GENIAC (Generative AI Accelerator Challenge): en octubre de 2024 y en julio de 2025. El foco actual es un LLM multimodal capaz de interpretar gráficos, diagramas y documentos complejos — no solo texto.
Lo que hay que separar con claridad
Antes de que el canal empiece a vender "MFPs con IA", conviene hacer una distinción que los fabricantes prefieren no remarcar:
El hardware del MFP — el equipo físico — escanea, digitaliza y transmite. La inteligencia real opera en una capa de software que puede estar en la nube, en un servidor local o, en el caso de Ricoh, embebida en una plataforma propia. Confundir ambas cosas lleva a prometer al cliente algo que el equipo por sí solo no puede cumplir.
Konica Minolta está yendo en la misma dirección: sus bizhub más recientes se posicionan como infraestructura de workflow seguro dentro de entornos híbridos, más allá de las páginas por minuto. El argumento de venta ya no es velocidad ni costo por página — es integración, seguridad y continuidad operativa.
La pregunta que el canal de LATAM debería hacerse
¿Cuántos clientes corporativos en Argentina, Colombia o México están activando estas capacidades en los equipos que ya tienen instalados? La respuesta honesta, en la mayoría de los casos, es: ninguna.
Ahí está la oportunidad real para el dealer y el integrador: no vender el MFP como caja de hardware, sino como punto de entrada a un flujo de trabajo inteligente. Eso requiere conocimiento técnico, conversación diferente con el cliente y, sobre todo, entender qué capa es el equipo y qué capa es el software.
Los MFPs no van a desaparecer. Pero los que no evolucionen hacia esa conversación van a seguir compitiendo por precio — y ese es un juego que ya sabemos cómo termina.
Fuentes: Ricoh Global Integrated Report 2025 (ricoh.com) · Ricoh Press Release, octubre 2025 (RICOH Intelligent Automation) · Konica Minolta Business Solutions Europe, mayo 2025 · Ministerio de Economía, Comercio e Industria de Japón — Programa GENIAC

