Los fabricantes mejoran sus balances, pero ¿mejora el negocio de impresión?

Las devoluciones arancelarias en Estados Unidos favorecieron los resultados de varios OEM, mientras aumentan los costos de componentes y persiste la debilidad en la venta de equipos. Los balances muestran una recuperación que merece una lectura más cuidadosa.

Los últimos resultados financieros de los grandes fabricantes de impresoras parecen ofrecer buenas noticias. Varias compañías mejoraron sus beneficios, algunas elevaron sus previsiones y Xerox volvió a registrar ganancias después de varios trimestres de pérdidas.

Sin embargo, detrás de esos números aparece una pregunta: ¿está mejorando realmente el negocio de impresión o estamos frente a una recuperación impulsada, en parte, por factores extraordinarios?

El efecto de los aranceles
Una de las claves está en Estados Unidos. La invalidación judicial de determinados aranceles permitió a varios fabricantes recuperar importes pagados anteriormente, con efectos favorables sobre sus resultados.

HP, por ejemplo, informó ingresos globales de 15.700 millones de dólares en su tercer trimestre fiscal de 2026, un crecimiento interanual del 12,5%. Pero su división de impresión mostró una realidad diferente: las ventas retrocedieron 2%, los suministros cayeron 3% y las unidades de hardware disminuyeron 7%.

Al mismo tiempo, la compañía reconoció que las devoluciones arancelarias aportaron 0,11 dólares a su beneficio por acción trimestral, tanto bajo criterios contables GAAP como ajustados.

Xerox ofrece otro ejemplo. En el segundo trimestre registró una ganancia neta de 13 millones de dólares, frente a las pérdidas del año anterior. Sin embargo, ese resultado incluyó un beneficio extraordinario antes de impuestos de 105 millones de dólares vinculado con derechos de cobro por aranceles.

La mejora financiera existe, pero no puede interpretarse automáticamente como una recuperación de la demanda.

Los costos siguen presionando
Mientras los fabricantes reciben estos beneficios, enfrentan nuevas presiones sobre sus estructuras de costos.

Canon reconoció en sus resultados del segundo trimestre que el encarecimiento de las memorias y de otras materias primas había sido compensado parcialmente por devoluciones arancelarias y por la depreciación del yen.

Xerox también identificó los mayores precios de las memorias y del petróleo como factores adversos para sus costos operativos.

Esta combinación plantea un problema: si los beneficios extraordinarios desaparecen y los componentes continúan encareciéndose, los fabricantes deberán encontrar nuevas eficiencias, ajustar precios o aceptar menores márgenes.

La impresión de producción como alternativa
Frente a un mercado tradicional de oficina con dificultades para crecer, la impresión de producción adquiere mayor importancia estratégica.

El interés de los fabricantes por este segmento responde a una lógica comercial: buscar aplicaciones de mayor valor, ampliar los servicios asociados a los equipos y participar en negocios donde la diferenciación no dependa exclusivamente del precio del hardware.

Pero tampoco conviene confundir inversión estratégica con crecimiento asegurado. La impresión de producción exige capacidades técnicas, soporte especializado y una relación comercial diferente con el cliente.

Para los distribuidores tradicionales, entrar en este segmento no consiste simplemente en incorporar una máquina más al catálogo.

¿Qué significa para el aftermarket latinoamericano?
La primera conclusión es que la rentabilidad de un fabricante no necesariamente refleja la salud del mercado donde operan sus distribuidores.

La segunda es que las presiones de costos podrían trasladarse, al menos parcialmente, a los precios de equipos y consumibles. Esto podría abrir oportunidades para proveedores alternativos, aunque también aumentar sus propios costos de abastecimiento.

Y la tercera es probablemente la más importante: los OEM continúan buscando negocios de mayor valor agregado, mientras la impresión convencional enfrenta dificultades estructurales.

Para el aftermarket, la cuestión no es únicamente cuánto venden hoy los fabricantes, sino hacia dónde están orientando sus inversiones y qué espacio comercial dejarán disponible para el canal independiente.

Los balances pueden mejorar por razones financieras. La recuperación del negocio, en cambio, necesita clientes que impriman, equipos que se vendan y márgenes que puedan sostenerse.