Windows cambia las reglas de la impresión: ¿está preparado el parque instalado?

Microsoft avanza hacia un entorno de impresión sin drivers tradicionales. El cambio promete mayor seguridad y simplicidad, pero también abre interrogantes para millones de impresoras y MFP instalados.

Microsoft está avanzando con una de las mayores transformaciones de la arquitectura de impresión de Windows de las últimas décadas. El eje es Windows Protected Print Mode (WPP), un entorno diseñado para eliminar la dependencia de drivers de terceros y utilizar la plataforma moderna de impresión de Windows basada en IPP.

La transición ya comenzó.

Desde julio de 2026, Windows prioriza su controlador IPP integrado cuando se agrega una nueva impresora. Y a partir de julio de 2027, Microsoft dejará de aceptar actualizaciones normales de drivers de terceros, excepto aquellas relacionadas con problemas de seguridad.

El objetivo es reducir una superficie de ataque que durante años estuvo asociada al sistema de impresión de Windows. WPP impide cargar drivers de terceros y trabaja con impresoras compatibles con el estándar Mopria. Microsoft asegura que más de 120 millones de impresoras ya vendidas cuentan con certificación Mopria.


El problema no son las impresoras nuevas
Para los equipos actuales, la transición debería ser relativamente transparente. La cuestión está en el enorme parque de impresoras y multifuncionales que permanece instalado durante muchos años.

Cuando WPP está activado, Windows elimina las impresoras que dependen de drivers de terceros y estas no pueden reinstalarse mientras el modo permanezca activo. Incluso una impresora certificada por Mopria puede requerir ser reinstalada si originalmente utilizaba el driver del fabricante.

Y existe otra cuestión relevante: compatibilidad no necesariamente significa conservar exactamente la misma funcionalidad.

Microsoft prevé que los fabricantes puedan recuperar funciones específicas mediante las denominadas Print Support Apps (PSA). Es decir, la desaparición progresiva del driver tradicional también obliga a los OEM a adaptar la manera en que ofrecen características avanzadas de sus equipos.

Una oportunidad para el canal
Para dealers y proveedores de MPS, el cambio debería ser visto como algo más que una actualización de Windows.

Una flota administrada puede contener equipos de distintas marcas, generaciones y arquitecturas. Saber cuáles están preparados para IPP/Mopria, cuáles dependen de drivers propietarios y qué funciones podrían verse afectadas puede transformarse en una nueva tarea de auditoría y planificación.

Microsoft incluso incorporó recientemente en Windows un indicador que permite identificar los dispositivos compatibles con WPP, precisamente para facilitar esa evaluación.

La transición no significa que millones de impresoras vayan a dejar de funcionar de un día para otro. Los drivers existentes tampoco desaparecerán automáticamente en 2027.

Pero la dirección está definida: Windows se está alejando del modelo de impresión basado en drivers propietarios.

Para un canal que busca ampliar su negocio más allá de vender equipos y consumibles, puede haber una oportunidad concreta: ayudar al cliente a descubrir qué parte de su parque instalado está preparada para ese futuro y qué parte no.