Ricoh prepara una fábrica para duplicar su capacidad de cabezales inkjet

La compañía concentrará en Japón la producción de estos componentes y aplicará automatización, robótica e inteligencia artificial para responder al crecimiento de la impresión industrial y funcional.

Ricoh construirá una nueva planta para ampliar su negocio de cabezales inkjet y fortalecer la estabilidad de su cadena de suministro. Cuando alcance su desarrollo previsto, la instalación permitirá elevar la capacidad productiva actual a más del doble.

El edificio se levantará dentro del complejo que la compañía posee en Atsugi, prefectura de Kanagawa, Japón. Tendrá cuatro plantas y una superficie aproximada de 39.000 metros cuadrados. Las obras comenzarán en noviembre de 2026 y su finalización está prevista para el primer semestre del ejercicio fiscal 2028.

La inversión responde al avance de la impresión digital en aplicaciones que van mucho más allá de la oficina. Ricoh identifica una demanda creciente en señalización, etiquetas y empaques, textiles, materiales para construcción, muebles y revestimientos, impulsada por la necesidad de producir tiradas más cortas, reducir los plazos de entrega y disminuir el impacto ambiental.

La compañía también espera una expansión de la denominada impresión funcional, donde los cabezales inkjet se utilizan para depositar materiales con alta precisión en aplicaciones como circuitos electrónicos, baterías y pintura de carrocerías.

Una fábrica apoyada en datos e inteligencia artificial
Ricoh concentrará en el nuevo edificio diferentes operaciones que actualmente se encuentran distribuidas entre varias instalaciones de Atsugi. La planta incorporará líneas automatizadas y robots capaces de adaptarse a distintos tipos de productos.

Uno de sus objetivos será transformar en datos el conocimiento acumulado por los técnicos especializados. Mediante inteligencia artificial, la compañía buscará aplicar esa experiencia a la definición de las condiciones de producción y al control de calidad, para reproducir con mayor estabilidad procesos que requieren precisión a escala micrométrica.

Los datos de producción, calidad y logística estarán conectados digitalmente. La planta también utilizará sistemas de transporte automatizado para optimizar el movimiento de materiales y responder con mayor flexibilidad a las variaciones de la demanda.

Además de incrementar la capacidad, Ricoh pretende reducir los tiempos de entrega y evitar que las limitaciones productivas condicionen el crecimiento de sus clientes.

La tecnología inkjet gana protagonismo
El anuncio muestra hacia dónde se está desplazando una parte de la industria. Mientras el mercado tradicional de impresión de oficina enfrenta menores volúmenes, los fabricantes están trasladando su experiencia tecnológica hacia aplicaciones industriales y nuevos procesos de fabricación.

En ese escenario, el cabezal deja de ser únicamente una pieza de una impresora y se convierte en un componente estratégico para múltiples industrias. La decisión de Ricoh de prepararse para más que duplicar su capacidad indica que la compañía espera que esa transformación continúe durante los próximos años.

Fuente: comunicado oficial de Ricoh.